Durante el periodo del 8 al 13 de enero, se llevó a cabo la octava edición de la Escuela Doctoral de Métodos Mixtos, financiada por primera vez por el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) y organizada en colaboración con el Instituto de Ciencia Política UC, el Instituto Milenio de Fundamento de los Datos y Viodemos.
Durante este evento de seis días, se realizaron módulos y talleres que abordaron los métodos utilizados en áreas como la ciencia política, sociología y disciplinas afines. La actividad inició con la exploración de formas cualitativas de medir fenómenos políticos, sociales y económicos, seguida del estudio de la inferencia causal y experimentos que permiten aleatorizar la variable independiente en encuestas, experimentos naturales y redes sociales.
En la tercera jornada, se presentó el trabajo con archivos desde una perspectiva histórica cualitativa, así como su digitalización para poner a prueba hipótesis o rastrear procesos históricos extensos mediante Big Data. La cuarta jornada abordó las innovaciones en el uso de métodos mixtos y el proceso de trazado, es decir, las formas de rastrear procesos políticos, sociales y económicos. En la quinta jornada, la profesora Jennifer Cyr expuso sobre las mejores prácticas para utilizar una variedad de métodos cualitativos. Además, se trató un módulo sobre trabajo de campo desde un punto de vista práctico, ofreciendo consejos de buenas prácticas, especialmente en lugares de inseguridad o conflicto.
Cristóbal Rovira, investigador de la línea de conflicto político y social de COES, participó durante la primera jornada con la ponencia «Conceptualizando el populismo en América Latina y Europa» en donde destacó la relevancia de los ejercicios de conceptualización. Según sugiere Rovira para conceptualizar hay que hacerlo «de una manera que el concepto viaje tanto en el espacio como en el tiempo y permitir, por lo tanto, comparaciones».
Además, añadió que también permite «dar a entender cuáles son las distintas metodologías que nosotros tenemos y que utilizamos desde la ciencia política para analizar este fenómeno».
Por otro lado, valoró la instancia como «muy fructífera» y relevó el interés y diversidad del alumnado así como de la variedad de métodos en Chile y en Latinoamérica: «Se trató de un grupo muy variado, con intereses bastante heterogéneos, lo que alimentó bastante las discusiones. Se pudo apreciar cómo existían diversidades de intereses y de metodologías, así como también de casos de estudios que las y los estaban trabajando. Por los comentarios que he recibido, todos salieron muy agradecidos por la Escuela de Verano y por haber aprendido una gran cantidad de ideas y de métodos prácticos para poder llevar a cabo sus propias investigaciones».
Por su parte la académica COES, Isabel Castillo también participó con su investigación mediante el análisis de archivos históricos. Según ella, estas instancias son valiosas para aprender distintos métodos, generar redes y ampliar el conocimiento sobre el proceso de investigación. «Muchas de las preguntas se orientaban en esa línea, a conocer no solo sobre un método o tipo de datos, pero también de las cosas que muchas veces no se dicen en los textos metodológicos sobre las dificultades que se encuentran en el camino, estrategias para superarlas, entre otros», explicó.
«Como profesora, estas instancias ayudan a recordar lo lindo del proceso de investigación y la parte creativa, que a veces se pierden de vista», comentó.
A su vez, Catherine Reyes-Housholder organizadora del evento y académica COES de la línea de conflicto político y social detalló la última etapa de la jornada con talleres para las y los estudiantes: «la escuela finalizó con la participación de los en talleres en donde estuvimos en grupos de entre 4 y 6 con un profesor o un profesor y se daba retroalimentación sobre los diseños de investigación de los de cada estudiante en base al conocimiento de los modos que vimos en base a las innovaciones y métodos mixtos, y se dieron retroalimentación entre pares y entre profesores y alumnos.»





