COES
Noticias Destacadas Prensa

[PRENSA] Piñera a lo Trump: La emergencia humanitaria que insiste en desconocer

Publicado en El Desconcierto

El gobierno evita usar el concepto, asociado a lo incontrolable, para referirse al estado de la frontera norte del país. Los migrantes venezolanos siguen varados, intentando conseguir una visa consular que no era requisito hasta hace pocas semanas. Se ha alertado sobre las redes de tráfico de personas y los abusos; y se han hecho comparaciones con las políticas migratorias de Donald Trump. Existe una crisis, y aquí la explicamos.

Hace más de una semana que cerca de 300 venezolanos se encuentran en el complejo fronterizo de Chacalluta, sin poder ingresar al país. Las condiciones cambiaron drásticamente el pasado 22 de junio: el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, informó que, tal como se hizo con los inmigrantes haitianos el año pasado, los venezolanos tendrían que contar con una visa consular -en caso de ingresar como turistas- y no solo con su pasaporte. Todo, como parte de la política de “ordenar la casa”, según calificó Ubilla.

Pese a la alerta del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) sobre las precarias condiciones en que se encuentran los venezolanos, dado que varios han decidido pasar las noches en las afueras de las instalaciones de las oficinas migratorias, el gobierno no ha dado pie atrás. En medio de su participación en la Cumbre de Líderes del G20, en Japón, el Presidente Sebastián Piñera respaldó la medida que “busca proteger las fronteras”.

El desplazamiento de personas de esa magnitud es una señal de lo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha definido como “emergencia humanitaria”, hoy conocido como “crisis humanitaria”. Pero antes de abordar el movimiento masivo de gente como síntoma, es necesario conocer e identificar de lo que se está hablando.

¿Crisis migratoria o emergencia humanitaria? 

Uno de las definiciones que se tiene del concepto “crisis humanitaria” la planteó la ONU en 1996: el actual director del Instituto Finlandés de Asuntos Internacionales, Raimo Vayrynen, precisó en la publicación “La era de las emergencias humanitarias”, del Instituto Mundial de Investigación de Economía del Desarrollo, que es “una profunda crisis social donde gran cantidad de personas mueren y sufren la guerra, la enfermedad, el hambre y el desplazamiento debido a desastres naturales y los provocados por el hombre, mientras que otros pueden beneficiarse de él”.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para Sudamérica ha puesto el acento en los desplazamiento por contextos de violencia.

En el mismo documento, Vayrynen señala que cada uno de los conceptos interactúa entre sí. Es decir, no es únicamente un desastre natural el que provoca desplazamiento, hambre o muerte; existen, además, actores diferenciados: quienes “sufren” con estas condiciones, por ejemplo, los que pernoctan en la frontera, y también quienes se “benefician”, como las redes de trata de personas.

Pero para la doctora en sociología, investigadora del COES y académica de la Universidad Alberto Hurtado, Carolina Stefoni, hablar de crisis migratoria sería “encender un montón de alarmas innecesariamente”. El concepto adecuado, dice, es “migración en crisis o movimientos migratorios en crisis”.

“Ocurre en toda América Latina. Si uno lo mira regionalmente, es una situación crítica. Mirar solo lo que pasa en Chacalluta es súper cortoplacista. Es una crisis grande y requiere soluciones con mayor coordinación, con enfoque humanitario y generosos entre todos los países. Así, todo lo que tenga que ver con mayor burocracia administrativa, dificulta el ingreso”, precisa.

Existe un respaldo numérico en su argumento: a Colombia han llegado 1 millón 300 mil venezolanos; a Perú, 800 mil; a Chile, el número bordea los 300 mil. Considerando las proporciones, lo adecuado sería “entregar visas democráticas, que pongan a todos los consulados a entregarlas y con cuotas, pero de 200 mil, no de 20 mil”, dice Stefoni.

Ese punto de vista coincide con parte de las declaraciones que se conocieron durante este fin de semana. El asesor de Política Migratoria del Ministerio del Interior, Mijail Bonito, descartó que se tratara de una crisis migratoria en la frontera norte del país. Esto, según consignó La Tercera, porque no sería un número significativo de personas. “Lo que tuvimos fue un exceso de presión en las fronteras”, dijo.

No obstante, desde el mundo de las organizaciones sociales plantean que los dichos de Bonito esconden una mirada sesgada. Para Alex Fajardo, director de Misión Migrante, “una crisis humanitaria se observa cuando los derechos de las personas se ven seriamente vulnerados”.

En ese entendido, explica que la solicitud de refugios se da a nivel global y “si el gobierno espera darle relevancia desde un enfoque de derechos, considerando muertes de por medio, entonces se están dejando de lado los efectos que esto conlleva: inseguridad, las redes de narcotráfico de las que podrían ser víctimas, abusos”.

“Esta visa consular tendrá los mismos efectos para los venezolanos que tuvo con los haitianos; es decir, se les cerraron las puertas a la comunidad haitiana”, acota Fajardo.

Un discurso contradictorio

Una lectura que hace el ex jefe de Extranjería, Rodrigo Sandoval, es que las medidas que ha tomado el gobierno de Piñera van en línea con la política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Desde ahí, reflexiona: “No existe ningún antecedente que permita decir que los que vienen son demasiados. ¿Quién fijó esa cantidad? ¿Quién dice cuál es la cantidad sana para recibir?”.

Sandoval plantea, además, que aquí se observan las contradicciones en el discurso del gobierno porque las mismas personas que “son tratadas como héroes cuando tratan de salir de Venezuela y entran Colombia, luego son rechazadas en nuestras fronteras por temas legales”.

Si bien el año pasado se creó la visa de residencia temporal para venezolanos, llamada de Responsabilidad Democrática, también se podía ingresar en condición de turista contando con el pasaporte. Sin embargo, la nueva medida desechó esa opción y muchos venezolanos se encuentran realizando los trámites en el Consulado de Chile en Tacna para solicitar una visa temporal.

Ante eso, Sandoval advierte que, más allá de si estas personas explícitamente solicitaran o no la condición de refugiados, “aquí se está apelando a una manera de entender la norma legal que no los considera dentro de esa definición y se está burocratizando el ingreso”.

En términos simples, dice, con que con esto el gobierno intenta “restringir de modo presentable un flujo migratorio determinado”.

Para Carolina Stefoni, en tanto, la medida muestra que “el gobierno no entiende la envergadura de lo que significa humanitario, aunque tenga personas durmiendo día tras día en la frontera”. De esta forma, toda acción que dificulte el ingreso a Chile dista de lo entendido como ayuda.

De cara al Congreso

El contexto actual en el norte y el aumento en las restricciones de ingreso para ciertas nacionalidades, dieron forma a la construcción de un argumento suficiente como para que la comisión de Gobierno Interior de la Cámara baja citara para este martes a Álvaro Bellolio, jefe del departamento de Extranjería y Migración.

La diputada Joanna Pérez (DC), presidenta de la comisión, señala que si bien la nueva ley de migraciones ya fue aprobada, “mientras ello aún no sea ley, uno debe estar revisando las acciones del Ejecutivo en estas materias, sobre todo con los hechos que hemos conocido en Chacalluta”.

“(La citación) es un llamado al gobierno, a que cuando hablamos de personas, de derechos humanos, tenemos que tener una mirada especial, además de cumplir con las leyes, los reglamentos y las medidas administrativas”, concluye la parlamentaria.

Una cita que se daría luego que el titular de Interior, Andrés Chadwick, asistiera este lunes a la comisión de Derechos Humanos donde dijo que, según organismos internacionales, la migración venezolana aumentará, pero que en el territorio nacional se permitirá siempre y cuando se cumplan los requisitos solicitados.

Relacionados

[NOTA] Nicolás Grau y Francisco Pino presentaron en el Foro RIDGE en Uruguay

COES

[CERRADA] Coordinador/a de proyectos para COES

COES

[REPORTAJE] «97% de los trabajadores en huelga en 2015 estuvo en un paro ilegal», La Tercera

COES