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[DIVULGACIÓN] Emmanuelle Barozet y Oscar Mac-Clure: “En Chile, para mucha gente alguien rico, es alguien que gana un millón de pesos”

El artículo “Encontrar la posición de uno mismo en la sociedad. Una encuesta basada en viñetas”, publicado este año en la Revista Brasileira de Ciências Sociais, a cargo de Óscar Mac-Clure, Emmanuelle Barozet, María Constanza Ayala, Cristóbal Moya y Ana María Valenzuela, expone cómo los individuos clasifican al resto de la sociedad y a sí mismos, y en torno a qué criterios. Para ello, utilizaron un juego de 33 naipes que ilustra ciertos perfiles socioeconómicos en función de características como la etnia y la ocupación, los que se construyeron a partir de datos de la Encuesta de Clasificación de Hogares (CASEN). Para desarrollar la investigación, el equipo de trabajo empleó las técnicas estadísticas de análisis de escalamiento multidimensional (MDS) y conglomerados.

Desde hace varios años, Óscar Mac-Clure, investigador del Centro de Desarrollo Regional y Políticas Públicas (CEDER) de la Universidad de Los Lagos, Emmanuelle Barozet, profesora titular de la Escuela de Sociología de la Universidad de Chile e investigadora asociada del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), María Luisa Méndez, investigadora principal de COES, académica y profesora adjunta del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y Virginia Guzmán, del Centro de Estudios de la Mujer, han estudiado las representaciones sociales de los individuos en la sociedad, mediante el uso de un juego de naipes. En este artículo en particular, que se inserta en una trayectoria de más de 10 años del equipo, se busca responder a la pregunta de cómo las personas se representan a sí mismas y describen –a partir de criterios subjetivos– ciertos perfiles de personas presentes en la sociedad. Para desarrollar la investigación, se integraron al equipo de trabajo los estudiantes del doctorado en Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, María Constanza Ayala y Cristóbal Moya, quien además es patrocinado COES, y Ana María Valenzuela, investigadora del Departamento de Comunicación e Imagen de la Universidad de Santiago de Chile.

Para abordar este estudio, los investigadores trabajaron con una “encuesta de viñetas”, método que tiene una larga trayectoria en la psicología social, pero que en esta versión fue elaborada por los sociólogos franceses Luc Boltanski y Laurent Thévenot, y utilizada por primera vez en Francia cuando se aplicó un nuevo Censo en 1982. Con el tiempo, este tipo de metodología ha sido empleada con distintos fines de investigación en varios países del mundo. La adaptación para el contexto chileno, bajo la tutela de Mac-Clure, Barozet, Méndez y Guzmán ha dado lugar a una primera aplicación con 65 naipes en 2011 en grupos de discusión. En esta ocasión Mac-Clure y Barozet redujeron la muestra a un juego de 33 naipes, donde cada naipe representa ciertos perfiles o “tipos” de personas de la población ocupada de 25 años o más, con el fin de aplicar el juego a una muestra representativa de la población nacional. Cada naipe contiene información sobre las características sociodemográficas de los perfiles utilizados, como el sexo, edad y origen étnico, pero además incluye una fotografía, es decir, la apariencia física “tipo” de cada perfil.

Ejemplo de viñetas usadas en la encuesta
Ejemplo de viñetas usadas en la encuesta

Tal como se detalla en el artículo, cada una de estas características están directa o indirectamente asociadas con dimensiones de la desigualdad social del país y con sus atributos socioeconómicos claves: nivel educacional, ocupación, ingreso mensual, comuna y región de residencia. Los datos para identificar los perfiles y así construir el juego de naipes fueron obtenidos de la Encuesta de Clasificación de Hogares (CASEN).

La “encuesta de viñetas” fue aplicada durante el año 2016 a una muestra estratificada de 2.000 individuos en Santiago, Concepción, Valparaíso y ciudades intermedias de 50.000 o más habitantes. «La encuesta abarcó a una muestra al azar similar a las principales encuestas de opinión que se aplican en el país, lo cual ahora permite tener información representativa y válida acerca de cómo los chilenos ven y clasifican a las demás personas en nuestra sociedad», afirma el investigador responsable del proyecto, Oscar Mac-Clure. La lógica de la encuesta consistió en que cada persona encuestada recibía el juego de naipes y debía ordenarlo en los grupos que consideraba representan de mejor manera a la sociedad chilena –esto es, el “juego de las clasificaciones”. Posteriormente, cada entrevistado/a tenía que indicar en cuál de estos grupos se ubicaba a sí mismo como sujeto. Para Emmanuelle Barozet, este ejercicio busca comprender qué ve la gente cuando mira a otras personas en la sociedad: “esta metodología permitía acercarnos a los procesos que ocurren en la cabeza de las personas cuando están en un bajo nivel de reflexividad”. Posteriormente, se utilizó la técnica estadística de análisis de escalamiento multidimensional (MDS) y de conglomerados, de los que se definieron tres categorías de clasificación subjetiva, ordenadas y excluyentes: inferior, intermedia y superior, que representan a la sociedad chilena.

El juego les permitió discutir “una serie de mecanismos mentales poco reflexivos que podían llegar a ser muy reflexivos”, y de temas que son complejos de hablar abiertamente como, por ejemplo, sobre personas de la élite chilena que muchos participantes no sabían que existían, señala Barozet.


Categoría inferior v/s categoría superior

Dentro de los resultados provenientes de la encuesta implementada, los autores destacan que buena parte de las personas tiende a autoidentificarse con la categoría de estatus inferior de la clasificación promedio de la población. A su vez, el ingreso personal, la educación y la disponibilidad de capital social asociado a la residencia, son las características que más separan a la categoría superior del resto de la sociedad.

El grupo que se identifica en la categoría superior se compone principalmente de profesionales y ejecutivos, de ingresos altos, que cuentan con educación universitaria; y en el caso de Santiago, habitan en zonas de residencia de la clase media alta, es decir, en el sector oriente. En relación con lo sugerido por Bourdieu (1979), el estudio muestra que aquellos que ocupan una posición más alta en la escala de la jerarquía social, arguyen que su posición se debe a sus méritos y características, incluso a sus gustos que les distinguen como personas más que como grupo homogéneo. Al respecto, Barozet señala que “hay una élite que viene de la época republicana y que se autolegitima desde ese lugar (…) es interesante comprender y deconstruir esos procesos porque muchas veces piensan que su posición se debe a su esfuerzo”.

A modo de contexto, la literatura que respalda a este estudio señala que quienes ocupan posiciones sociales superiores tienden a percibirse a sí mismos y a ser percibidos por otros enfatizando en su singularidad, en contraste con quienes se encuentran en posiciones más bajas en la jerarquía social, quienes se perciben y son percibidos de modo más homogéneo, desestimando su variabilidad” (Lorenzi-Cioldi, 1998). En cambio, “quienes integran grupos socioeconómicos más bajos se definen a sí mismos en torno a rasgos abstractos –como principios morales– que les distinguen de quienes ocupan posiciones superiores” (Lamont y Fournier, 1992).

Los resultados de esta investigación también muestran que el grupo que se auto percibe en la categoría inferior se compone principalmente de trabajadores manuales no calificados, de ingresos bajos, bajo nivel educacional formal, y se trata de personas que declaran pertenecer a pueblos indígenas y residen en áreas menos privilegiadas. Es interesante destacar, sin embargo, que la mayoría de los encuestados se auto percibe en esta categoría inferior “corresponden en realidad a un estrato medio o incluso superior de acuerdo a la definición ‘promedio’ de los propios encuestados”, señala el artículo.

Lo anterior difiere de las principales observaciones en los estudios cuantitativos, donde las personas se suelen identificar de clase media –o según esta nomenclatura, en la categoría intermedia. “La gente tiende a ubicarse más abajo porque ha hecho una reflexión, y también, porque la sociedad chilena –objetivamente– no es una sociedad de clase media. En Chile, el grueso de la población sigue siendo los sectores populares, que representan aproximadamente al 40% del país (…) y para mucha gente, alguien rico es alguien que gana un millón de pesos”, explica Barozet.

Pero ¿por qué la mayoría de la gente se posiciona en la categoría inferior, y no en la intermedia, como lo indican la mayoría de los estudios cuantitativos? La socióloga indica que este es un juego cognitivo complejo y que no busca dar los mismos resultados que las encuestas tradicionales donde se solicita a las personas que se ubiquen en una escala.Cuando ves que hay una persona que gana 30 millones de pesos mensuales, mientras que el grueso de la población chilena gana con suerte 400 mil, resignificas el lugar que ocupas. Te das cuenta de quiénes están abajo y quiénes están arriba, que en realidad tú estás, como muchos chilenos, en una especie de intermedio más abajo (…) no se trata de que la gente se posicione más abajo, es que nuestro juicio se pone en un lugar más adecuado respecto a su posición real”.

En suma, el estudio en cuestión se adentra en los aspectos más subjetivos de la desigualdad, empleando una metodología novedosa que permite reflexionar sobre aquellos mecanismos cognitivos que se encuentran detrás de las barreras sociales que separan a la sociedad chilena. Este tipo de contribuciones también permite ir más allá de las clasificaciones desarrolladas en los estudios cuantitativos de larga data y tradicionales en la investigación sobre la estratificación y movilidad social.

Nota adicional: Este estudio contó con el apoyo de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile, CONICYT (proyecto FONDECYT 1150808). También fue apoyado por el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, COES (proyecto CONICYT-FONDAP 15130009). Los autores agradecen el valioso aporte de Jérôme Deauvieau del Centro Maurice Halbwachs, Etienne Pénissat de la Universidad de Lille y Cécile Brousse del Institut National de la Statistique et des Études Économiques.

Mac-Clure, O., Barozet, E., Ayala, M.C, Moya, C., Valenzuela, A.M. (2019). “Encontrar la posición de uno mismo en la sociedad: una encuesta basada en viñetas”, Revista Brasileira de Ciencias Sociaes, vol.4 ISSN 0102-6909.

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