En sus análisis, Ruiz Tagle advirtió que aliminar el impueto territorial impactaría directamente en la vida cotidiana en la mantención de plazas, la seguridad barrial, los servicios comunitarios e incluso el funcionamiento de escuelas.
En el contexto del debate sobre el impuesto territorial, más conocido como contribuciones, Javier Ruiz-Tagle, investigador adjunto de COES y académico de la Universidad Católica, abordó el tema en el programa Agenda Económica de CNN, donde defendió la vigencia de este tributo y advirtió sobre los efectos de su eventual eliminación.
“El pago del impuesto territorial existe en casi todos los países del mundo”, señaló en la entrevista. “Hasta Milton Friedman lo apoyaba, porque era una forma más eficiente y justa de financiar los servicios públicos, puesto que captura la plusvalía que se genera en la sociedad en su conjunto, no por un esfuerzo individual, sino que lo que hace crecer los precios de la vivienda es la sociedad en su conjunto, y no penaliza ni el trabajo ni la inversión”, explicó.
Sobre las propuestas de eliminación del tributo, indicó: “Favorece en gran medida a gente que tiene alto y altísimo patrimonio, o sea, son tremendamente ricos”. Y agregó: “El tema es que hay un grupo muy reducido que tiene un desajuste entre un alto patrimonio y muy bajo de ingresos”, mencionando como ejemplo la situación de Estación Central, donde “las viviendas subieron de valor muchísimo porque están construyendo edificios al lado que son gigantes”.
De forma complementaria, Ruiz-Tagle ya se había referido al tema en una carta al director publicada en El Mercurio, titulada “Impuesto territorial y justicia distributiva local”. En esa publicación, sostuvo que “en Chile, las contribuciones representan la principal fuente de financiamiento local” y advirtió que “reducirlas impacta directamente en la vida cotidiana: la mantención de plazas, la seguridad barrial, los servicios comunitarios e incluso el funcionamiento de escuelas”.
En esa misma carta, puntualizó que “en Chile este impuesto no alcanza al 1% del valor de la propiedad, mientras que en países de la OCDE fluctúa entre el 3% y el 5%”; que “el avalúo fiscal equivale solo al 54% del valor comercial”; y que “existen exenciones para viviendas bajo los $59 millones, basada en un principio de equidad. Sin embargo, esta norma también ha permitido que grandes propietarios de departamentos pequeños —frecuentemente exentos— no paguen, pese a recibir rentas elevadas por arriendo”.
