En su análisis, la investigadora asociada de COES, planteó la importancia del rol de las ciencias sociales en identificar y proponer ideas para inhibir los factores de conductas de conflicto vecinal.
La investigadora asociada del COES y académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Gloria Jiménez, fue entrevistada por Chilevisión Noticias tras el asesinato de una mujer migrante ocurrido el 15 de junio en Cerro Navia, en el contexto de un conflicto entre vecinos.
En su análisis, advirtió sobre la ausencia de capacidades estructurales para manejar la convivencia y llamó a articular soluciones desde la evidencia científica, el trabajo comunitario y las políticas públicas.
“El trasfondo es esta dificultad para manejar el conflicto, esta dificultad para encontrar soluciones, para recurrir a la violencia cuando tenemos distintas opiniones, distintos intereses o puntos de vista. Eso sí es bastante transversal, no solamente en esta sociedad. A nivel global, a nivel mundial, en distintos niveles, no sabemos manejar el conflicto”, afirmó la experta.
El crimen ocurrió durante una fiesta familiar que generó malestar en parte del vecindario por el volumen de la música. El conflicto escaló rápidamente, derivando en una agresión que terminó con la vida de una mujer venezolana. El caso abrió un debate sobre xenofobia, violencia vecinal, migración y convivencia en sectores urbanos vulnerables.
Jiménez enfatizó: “Cuando tenemos personas que provienen de distintos lugares, que tienen distintos valores, distintas creencias, distintas formas de percibir la realidad, todo eso lo complica todo. Lo hace aún más complejo. Nos cuesta encontrar puntos en común. Pero efectivamente, esta no es una razón para recurrir a la violencia hasta tal punto. Es complejo, y es difícil, y yo creo que como sociedad tenemos que capacitarnos en solucionar estos
problemas”.
Consultada sobre la percepción de inseguridad y las tensiones que emergen en comunidades con alta densidad y escasa presencia institucional, sostuvo: “Hay que buscar recursos rápidos y eficaces para este tipo de conflictos. Pero a largo plazo, lo más importante es comprender el origen y los mecanismos que mantienen el conflicto.
¿Cuáles son los gatillantes de este tipo de situaciones? Para eso, obviamente, hace falta investigación y hace falta que la academia, que la investigación y la ciencia también se conecten con el Estado. Porque podemos entender desde la ciencia, desde la universidad, cuáles son los factores que motivan este tipo de conductas, pero además tenemos que conectarnos con el Estado para buscar soluciones, para implementar políticas públicas y para implementar medidas que contribuyan a disminuir los gatillantes de la violencia”.
Desde una perspectiva comparada, la investigadora señaló que se han hecho avances: “Yo creo que hay mucho diagnóstico y mucha claridad del problema. Y eso ha mejorado en las últimas décadas, yo diría, porque hasta hace unos años no se daba tanta importancia al problema. Se buscaban soluciones más a corto plazo. Ahora se ve con perspectiva, qué es lo que tenemos que hacer a largo plazo, porque eso no es un problema de hoy. Tenemos que pensar en los antecedentes y en las futuras consecuencias. Entonces creo que hay un mayor compromiso, pero efectivamente cuesta encontrar soluciones, porque pasan por implementar recursos, invertir recursos y tiempo, pero creo que en general hay un compromiso internacional. Creo que están las ganas y la motivación por solucionar los problemas”.
Sobre la dimensión grupal en los conflictos interpersonales, agregó: “Es un poco ingenuo pensar que en cualquier relación interpersonal no tenemos esta dimensión grupal. Siempre influye el grupo al que pertenece esa persona, las características que tiene, el estatus, de dónde viene. Entonces, hay que trabajar las relaciones intergrupales, cómo nos percibimos, cómo entendemos que el otro es distinto y somos capaces de construir una solución que nos acomode a todos. Eso es lo más difícil, es el desafío de la sociedad, pero creo que es la única solución: comprender al diferente o comunicarnos con el diferente”.
Finalmente, remarcó la necesidad de un enfoque más amplio para enfrentar la violencia: “Si sabemos que hay ciertos factores que promueven este tipo de conductas, tenemos que trabajar para anular o inhibir esos factores. Hay que conectar la ciencia con la labor diaria del Estado y de las instituciones públicas para implementar políticas que contribuyan a disminuir los gatillantes de la violencia”.
Te invitamos a ver la entrevista en el siguiente link.
