Desde el Centro de Conflicto y Cohesión Social, queremos presentar proyectos que sean liderados por investigadores de COES.
En esta oportunidad, presentamos el estudio “Trayectorias exitosas de movilidad social en el Chile contemporáneo: dinámicas individuales, territoriales y estructurales en el abordaje de la desigualdad de riquezas”, proyecto que es financiado por la Wealth Inequality Initiative y cuenta con el apoyo del Centro.
La directora de COES, María Luisa Méndez, lidera este estudio histórico sobre movilidad social junto a los investigadores Modesto Gayo y Carlos Palma, y las investigadoras Carolina Stefoni, Denisse Sepúlveda y Paula Millán. Financiado por la Wealth Inequality Initiative y respaldado por COES, el estudio ofrece un análisis profundo de la movilidad social a lo largo del tiempo. A través de más de 350 entrevistas en profundidad a personas que han experimentado ascenso social, se exploran las trayectorias educativas y laborales, la percepción de la movilidad social, las oportunidades y obstáculos en sus recorridos, y los desafíos sociales que marcan estos procesos.
¿Por qué surgió el interés de investigar este tema?
Este proyecto de investigación surgió como respuesta a una convocatoria global dirigida a centros de investigación del sur global, con el objetivo de abordar el desafío de reducir las desigualdades. La propuesta invitaba a analizar tanto las diferencias de riqueza como el papel de la movilidad social en este proceso. Como centro de investigación, nos interesó participar en esta iniciativa, ya que consideramos fundamental entender los factores que favorecen o dificultan el ascenso social en distintos contextos.
Uno de los aspectos que nos motivó fue la necesidad de estudiar la movilidad social desde una perspectiva más amplia, que no solo incluyera la educación como un factor determinante, sino que también explorara otros elementos clave y que inciden en el éxito de estas trayectorias. Además, queríamos comprender cómo este fenómeno afecta a distintos grupos, especialmente a las mujeres, quienes enfrentan desafíos específicos en su proceso de movilidad.
¿De qué trata la investigación?
La investigación se centra en el estudio de la movilidad social en la actualidad, identificando sus fortalezas y obstáculos. Analizamos este fenómeno no como un proceso homogéneo, sino considerando las particularidades de cada grupo social.
En este sentido, hemos estudiado a personas que han logrado un ascenso social significativo, desde los primeros profesionales en sus familias hasta aquellos que han alcanzado altos cargos en el ámbito público y privado. También nos interesó explorar la relación entre movilidad social y movilidad territorial, incluyendo en la muestra a personas de distintas regiones del país y a migrantes que, a pesar de contar con formación profesional, han experimentado un descenso en su estatus laboral al llegar a un nuevo contexto.
Dentro de los grupos estudiados, se encuentran mujeres directivas, miembros de pueblos originarios y personas que trabajan en economías creativas, como en startups y sectores innovadores. A lo largo del estudio, se han identificado diferencias en la forma en que hombres y mujeres perciben y experimentan la movilidad social, lo que nos ha permitido comprender mejor los desafíos y oportunidades que enfrentan.
En este sentido, nuestra conclusión es clara: las mujeres tienen un enorme potencial para fortalecer la cohesión social. Entender este concepto desde una perspectiva de género resulta fundamental, ya que ellas han demostrado una gran capacidad para generar conexiones, construir redes de apoyo y priorizar el bienestar colectivo por sobre el beneficio individual. En lugar de acaparar recursos, muchas mujeres buscan redistribuirlos, impulsando a otras a avanzar en sus propias trayectorias.
¿Por qué consideras relevante generar investigación sobre este tema?
Es relevante porque uno de los aspectos que más nos interesaba era comprender la movilidad social no como un fenómeno uniforme, sino como un proceso influenciado por condiciones particulares. Uno de los hallazgos más significativos de nuestra investigación tiene que ver con la forma en que las mujeres perciben sus trayectorias de movilidad social. Para ellas, el progreso no es un camino individual, sino un proyecto colectivo
Además, hemos observado que las mujeres que alcanzan el éxito profesional desarrollan una gran capacidad para empatizar con distintas realidades y generar cambios para que otras también puedan avanzar. Esto demuestra el enorme potencial que tienen para fortalecer la cohesión social, construyendo redes de apoyo y priorizando el bienestar colectivo por sobre el beneficio individual.
Este aspecto es crucial para el desarrollo de sociedades más equitativas. Promover la cohesión social implica reconocer y potenciar estas dinámicas, asegurando que más mujeres tengan acceso a oportunidades y que sus esfuerzos contribuyan a una movilidad social más justa e inclusiva.
Te invitamos a conocer más de este proyecto, en su página web.
