El pasado martes 16 de enero, la destacada académica Francisca Gutiérrez, perteneciente al Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), participó en el coloquio titulado «Inteligencia Artificial y el Futuro del Trabajo», organizado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y el Congreso Futuro 2024, llevado a cabo en CEINA.
En este encuentro, cuyo propósito era analizar el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en la dinámica laboral, se contó con la participación de expertos destacados como Jeanne Lafortune (Núcleo Milenio sobre la Evolución del Trabajo, M-NEW), Juan Reutter (Instituto Milenio Fundamentos de los Datos, IMFD), Mauricio Araya (Centro Avanzado de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, AC3E), y la investigadora internacional en ética de IA, Sofía Trejo.
Durante la conversación, la Investigadora asociada en la línea Las Dimensiones Socieconómicas del Conflicto de COES alertó sobre la no neutralidad de los discursos relacionados con la tecnología y sus impactos. Enfatizó la necesidad de una ciudadanía empoderada frente a los desafíos que plantean las nuevas tecnologías, señalando que detrás de dichos discursos sobre la IA pueden existir intereses corporativos o de otros actores. Gutiérrez destacó: «Es crucial que los ciudadanos nos apropiemos del discurso sobre la tecnología, ya sea la inteligencia artificial u cualquier otra, ya que sus defectos dependen de cómo la damos forma cotidianamente».
Asimismo, hizo hincapié en que la discusión no debe limitarse únicamente al marco regulatorio. Gutiérrez resaltó que estas conversaciones deben llegar a un nivel microsocial, más allá de las organizaciones, evidenciando la formación de nuevas formas de representación: “Los repartidores y repartidores de plataformas se han organizado, contra todas las expectativas incluso a nivel internacional, para defender o demandar una mejora a sus condiciones laborales. Se están generando organizaciones incluso por fuera de los sindicatos tradicionales para contestar los efectos que está teniendo este tipo de tecnología en las condiciones de trabajo”.
Efectos contradictorios de las IAs en el trabajo:
En cuanto a los efectos de la IA en el trabajo, la académica de la Universidad Austral de Chile destacó las contradicciones que deben considerarse. Mientras estas tecnologías generan nuevos empleos al exigir habilidades y roles relacionados con el diseño y mantenimiento de sistemas inteligentes, también eliminan empleos al reemplazar funciones existentes.
En relación con la toma de decisiones, Gutiérrez advirtió sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial aplicada a la gestión de recursos humanos limite algunos sesgos, pero también puede reproducir y perpetuar otros: “La inteligencia artificial aplicada de gestión de recursos humanos puede limitar algunos sesgos como el amiguismo o la discriminación por malas relaciones. Muchas decisiones no siempre se basan necesariamente en los méritos. Hay algunas limitaciones que se pueden disminuir, pero por otro lado, hay investigación que ha demostrado que estos sistemas inteligentes también pueden reproducir y perpetuar estos sesgos”.
Además, señaló que la autonomía ganada por los trabajadores gracias a la IA puede verse contrarrestada por la presión y la intensificación del trabajo, debido a la capacidad de control y monitoreo de estos sistemas. “Estas tecnologías han demostrado algo que nosotros hemos visto a nivel transversal en todos los sectores que hemos estudiado. Tanto en plataformas digitales como en sectores más tradicionales, generan una presión creciente sobre los trabajadores y los trabajadores, porque se instala una conciencia de la gran capacidad de control y monitoreo de estos sistemas. Ello provoca una presión permanente por trabajar cada vez más, el trabajo se intensifica generando agotamiento y un montón de problemas que estamos viendo hoy”, precisó.
Cabe destacar que el Congreso Futuro es una plataforma de divulgación gratuita de conocimiento, ciencia, tecnología y arte que se celebra desde 2011, organizada por el Senado de Chile, la Fundación Encuentros del Futuro, la Academia Chilena de Ciencias y todas las universidades del país.
