El proyecto liderado por la profesora Paula Luengo, con el apoyo del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), junto a otras tres prestigiosas universidades del país, implementó en nueve comunas de la Región Metropolitana el programa ministerial sobre convivencia escolar.
Tras tres meses de intenso trabajo, la primera etapa del programa “A convivir se aprende” del Ministerio de Educación en la Región Metropolitana culminó con una jornada de formación regional en el Museo de la Educación Gabriela Mistral.
La sesión, bajo la temática “Construyendo comunidades prosociales: resignificando el rol adulto en la convivencia escolar”, tuvo como objetivo dialogar con los diferentes miembros de los consejos escolares en torno al desarrollo de una noción de empatía interestamental para desarrollar las relaciones dentro y fuera de las escuelas.
Durante el encuentro, ofrecieron sus impresiones iniciales sobre la relevancia del programa ministerial, Juan Pablo Álvarez, Jefe subrogante de la División de Educación General del MINEDUC; Flavia Fiabane, SEREMI de Educación de la Región Metropolitana; y Joaquín Walker Secretario Ejecutivo del Plan de reactivación educativa del Ministerio de Educación.
El Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Dr. Ignacio Sánchez Díaz, envió un mensaje de bienvenida a los participantes, donde destacó que el tema de la convivencia es clave.
“Es en los niños, niñas y jóvenes, es decir, en las futuras generaciones, es en quienes debemos concentrar nuestros esfuerzos en la formación de habilidades para el ejercicio de la ciudadanía activa, poniendo en práctica el diálogo y en especial, la escucha activa”, resaltó.
En sus palabras iniciales, la Dra. Paula Luengo enfatizó en torno a cuanto han cambiado las formas en las que se estructura y ejerce la autoridad por parte de los adultos, con requerimientos de horizontalización para su gestión.
La también directora e investigadora principal del proyecto ProCiviCo, mencionando las cifras más recientes de la encuesta sobre el ejercicio de la autoridad y la gestión de las asimetrías de poder en la sociedad chilena (encuesta NUMAAP 2021), resaltó como las profesoras y profesores resaltan entre las figuras con mayores dificultades para ejercer la autoridad a nivel nacional.
“Democratizar el ejercicio de la autoridad implica pensar en modelos alternativos de práctica de la autoridad y en los soportes que estos requieren, modelos y soportes que no siempre se encuentran al alcance de madres, padres, o profesores/as en el presente”, declaró ante los asistentes.
El evento contó con la charla magistral de la Dra. Neva Milicic Muller, directora alterna del Centro de Buen Trato de la Escuela de Psicología UC en torno a la regulación emocional de los adultos para poder acompañar el desarrollo educativo y social de las niñas, niños y adolescentes.
Al presentar a la invitada, el Dr. Christian Berger, coordinador regional del programa “A convivir se aprende”, resaltó su vasta trayectoria docente e investigativa, así como su profunda producción literaria sobre aprendizaje socioemocional, autoestima escolar, educación y diversidad, entre muchas otras temáticas.
“Lo que nos convoca es el bienestar y la salud mental de las niñas y niños de Chile. Los adultos, padres y profesores, son las personas con las que las niñas y niños buscan sentirse contenidos, cercanos, y buscan sentirnos disponibles”, explicó al desarrollar su presentación sobre los roles que los adultos tienen en el proceso formativo.
Durante más de una hora, la Dra. Milicic intercambió con los asistentes al evento sobre las posibles acciones y herramientas que, como adultos competentes, se pueden realizar para desarrollar lazos y prácticas positivas con las niñas, niños y adolescentes.
Como parte de la sesión, los casi 150 participantes de las 9 comunas de la Región Metropolitana participantes de la primera etapa de implementación del programa “A convivir se aprende” realizaron una actividad grupal para, a partir de un caso hipotético, problematizar en torno a la comprensión de las necesidades, aportes y relaciones de diferentes individuos para solucionar problemáticas de manera colectiva a partir de la empatía interestamental.
Este concepto surgió desde las mismas comunidades educativas en las que se trabajó el programa ministerial, como referencia a la capacidad de tomar la perspectiva de una persona de un estamento distinto al propio, considerando lo que siente y piensa en una situación determinada.
Sobre “A convivir se aprende” en la Región Metropolitana
El equipo de investigadores, liderado por Paula Luengo y Christian Berger de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, implementó desde septiembre un programa de encuentros entre los distintos estamentos de los consejos escolares de 9 comunas de la región.
Durante 3 meses se realizaron sesiones de red con el objetivo establecer las necesidades, expectativas, experiencias y acciones de las distintas escuelas en torno a la temática. Sobre esta base se construyeron contenidos, conceptos y materiales que permitieran dotar de herramientas efectivas a todas y todos los implicados en el desarrollo docente-educativo dentro y fuera de las aulas para una mejor convivencia escolar.
De igual manera, de conjunto con la Secretaría Regional Ministerial de Educación para la Región Metropolitana, se definieron un grupo de escuelas por cada comuna para efectuar un proceso de acompañamiento focalizado con el objetivo de profundizar en el trabajo en torno a aspectos o temáticas específicas sobre convivencia escolar que quisieran desarrollar en sus directrices de gestión.
Durante las distintas sesiones, implementadas por un equipo de investigadores de la UC, la Universidad de Chile, la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad Católica Silva Henríquez, participaron diversos estamentos dentro de la gestión escolar (directivos, encargadas y encargados de convivencia, alumnas y alumnos, apoderadas y apoderados) lo cual permitió una mayor comprensión de los fenómenos, problemáticas y mapa de relaciones sociales al interior de las escuelas, para el desarrollo de las herramientas de trabajo futuras.
Sobre el proyecto ProCiviCo
El proyecto ProCiviCo es un programa de investigación que busca identificar características y perfiles de participación cívica y prosocial de los que llevan a la cohesión en el aula, orientar a las escuelas en la formación de habilidades prosociales, la participación cívica y los mecanismos que ayudan a la cohesión social en un contexto de desigualdad, y favorecer la inserción de los objetivos de formación prosocial y cívica en el currículo del contexto escolar.
Este proyecto, que se adjudicó la implementación del programa “A convivir se aprende” del MINEDUC sobre convivencia escolar en la Región Metropolitana, cuenta con el apoyo del Centro de estudios de conflicto y cohesión social (COES) y de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
