COES
Efecto de la extensión de la jornada escolar en comportamientos riesgosos de adolescentes en Chile
Fecha: 2018
Estado: In Process

Investigadores

Investigador Responsable:
Co-Investigadores:

Contexto

La extensión de la jornada escolar en Chile aumentó la cantidad de horas que los adolescentes permanecen en el colegio en alrededor de 30%, lo cual además de afectar el rendimiento académico, tiene el potencial de modificar conductas adolescentes riesgosas. La Jornada Escolar Completa (JEC) incrementa el nivel de capital humano (educación) que reciben los alumnos al aumentar las horas de instrucción, y además mantiene a los alumnos en un ambiente con supervisión adulta por mayor cantidad de tiempo en el día, por lo que podría reducir las conductas riesgosas, como la deserción escolar o el consumo de drogas. Como contraparte, la mayor permanencia en el colegio incrementa las interacciones entre los jóvenes, lo cual podría aumentar algunas de estas conductas.
En un estudio previo, Berthelon y Kruger (2007) encuentran que la exposición a la JEC redujo la delincuencia juvenil y la maternidad adolescente. Este proyecto busca medir el impacto de la Jornada Escolar Completa sobre otros comportamientos riesgos que han recibido menos atención: el consumo de alcohol, tabaco, y drogas ilícitas, así como la decisión de abandonar la enseñanza media.
El consumo de drogas ilícitas ha aumentado en Chile en los últimos 15 años: la incidencia de consumo de marihuana alguna vez en el año aumentó de 15 a 34 por ciento en la población escolar (8º básico a 4º medio, Gráfico 1 en el Anexo). Esto es preocupante porque existe amplia evidencia indicando que los comportamientos riesgosos en la adolescencia, y particularmente el consumo temprano de sustancias, tienen un efecto (causal) negativo en variables económicas futuras (Gruber, 2001) y en la calidad de vida adulta (ver por ejemplo SENDA, 2017). Adolescentes que consumen alcohol frecuentemente tienen menor probabilidad de completar la enseñanza media y estudian 2.2 años menos en la educación superior (Rema, 2007; Cook y Moore, 1993). El consumo de alcohol y de drogas ilícitas en la adolescencia reduce la probabilidad de empleo, y existe una correlación fuerte entre el consumo de drogas ilícitas y la delincuencia juvenil (ver resumen en Cawley y Ruhm, 2011).
El establecimiento escolar juega un rol en la propensión a conductas riesgosas de adolescentes. Por un lado, el colegio es un factor protector porque (i) reduce la exposición a riesgos “de la calle” (factor de “incapacitación”) y (ii) provee supervisión adulta a los adolescentes (monitoreo). Pero alternativamente, el colegio puede aumentar las conductas riesgosas, debido a la mayor concentración geográfica de adolescentes, que aumenta la interacción entre ellos, facilitando la coordinación de dichas conductas, y expone a adolescentes vulnerables psicológicamente a la influencia de pares que consumen. Por ejemplo, en el año 2015, 30 por ciento de alumnos reportan que el último ofrecimiento de marihuana ocurrió en el colegio o sus alrededores y 31 por ciento lo reporta en una fiesta, y el 61 por ciento del último ofrecimiento de marihuana fue hecho por un amigo(a) o pololo(a) (Gráficos 2 y 3).
El efecto neto del tiempo en la escuela no es claro: en algunos contextos, mayor tiempo en la escuela aumenta algunas conductas delictivas dentro del colegio (Jacob y Lefgren, 2003), mientras que en otros, el colegio actúa como un factor protector (Berthelon y Kruger, 2011). Además, La literatura ha documentado que el factor más relevante en reducir dichos comportamientos es la educación: mayores niveles de educación reducen la probabilidad de consumir alcohol, tabaco y drogas. También importan las horas bajo supervisión adulta (Aizer, 2003).
Según este marco conceptual, una de las particularidades de este proyecto es que busca incorporar el uso de datos a nivel espacial (georeferenciados) que permitan utilizar información respecto a las características de entorno de los colegios, en términos de actividades riesgosas tales como deserción escolar o consumo de drogas. Esta información será usada para investigar acerca del rol que tiene el entorno del estudiante en sus decisiones de participación en estas conductas. De la misma manera, se incorporarán factores psicológicos individuales y familiares que pueden favorecer o moderar el impacto de los factores estructurales. En relación a esto último, se ha visto el impacto de factores tales como la impulsividad, la búsqueda de sensaciones como favorecedores del consumo y del monitoreo parental como moderador del riesgo (Clark, Donnellan, Robins, & Conger, 2015).

 

Objetivos

1. Analizar descriptivamente la relación de la evolución del consumo de drogas ilícitas, la deserción escolar, y la implementación de la Jornada Escolar Completa.

2. Estimar el efecto de la extensión de la jornada escolar en el consumo de drogas ilícitas, controlando por factores individuales y familiares.

3. Estimar el efecto de la extensión de la jornada escolar en la deserción escolar, controlando por factores individuales y familiares.

4. Analizar el efecto de características del entorno de los colegios en la propensión a comportamientos riesgosos.