COES
Crianza, educación y trabajo en mujeres madres profesionales del sector medio alto y alto en Chile. Sobre las tensiones entre el posicionamiento de clase y género: para avanzar en una agenda interdisciplinaria entre la sociología y la economía
Fecha: 2018
Estado: In Process

Investigadores

Investigador Responsable:
Co-Investigadores:

Contexto

El reciente informe Desiguales (PNUD, 2017) se refiere a la clase media alta en Chile como aquel grupo con más años de educación, cuyos miembros asisten a colegios particulares pagados, viven segregados de otras clase sociales, mayoritariamente en Santiago, se atienden en el sector privado de salud y desarrollan prácticas de consumo de alta cultura. Dentro de este segmento, estarían las clases medias altas “de toda la vida” y a las clases medias altas “con ascenso social”. Las primeras, “crecieron en familias cuyos abuelos ya tuvieron un grado profesional o un puesto jerárquico superior, o bien eran poseedores de tierras, y sus padres tuvieron ambos títulos profesionales” (pág. 174). En su mayoría pasaron toda su educación escolar en colegios particulares pagados, fortaleciendo sus redes de amistad, utilizan identificadores de clase en el código lingüístico que les permite discriminar a quienes no son como los suyos (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo , 2017). En cambio, las clases medias altas “con ascenso social”, son, en general, los primeros profesionales de sus familias y en sus discursos está fuertemente presente la retórica del esfuerzo para llegar a donde están; lo que los diferencia de la verdadera “elite”. Además, consideran que, a pesar de profesionales exitosos, no gozan de los mismos privilegios de la “verdadera clase alta”  (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo , 2017).

La literatura internacional sobre reproducción social de clase muestra que la crianza es una de las dimensiones más importantes del posicionamiento social para las clases privilegiadas. En efecto, en este campo se ha mostrado un creciente interés en las dimensiones económicas, sociales, culturales y emocionales de la reproducción de clase (Lareau, 2002, 2003, 2011; Reay, 1998, 2005; Vincent y Ball, 2006, 2007). Originalmente influenciada por el trabajo de Bourdieu, Lareau ofrece la noción de «cultivación concertada» (Lareau, 2011: 2) para describir las formas en que familias de clase media alta y alta enrolan a sus hijos e hijas en numerosas actividades que dominan la vida familiar, creando una alta demanda de tiempo, recursos económicos y afectivos, especialmente sobre las madres.

Autores como Esping-Andersen (2009) y Hochschild (2008) se refieren a la forma en que en sociedades donde el estado de bienestar se ha replegado de forma relativamente reciente, las familias y sobre todo las madres, asumen lo que los autores llaman la tarea de “invertir en hijos e hijas” más allá de la educación formal. Si bien se trata de segmentos privilegiados, dichos grupos también experimentarían presiones particulares que los llevan a adaptarse a un contexto cambiante. Katz (2012) muestra cómo la crianza intensiva posiblemente se desarrolle como una forma de compensar la falta de presencia estatal típica de los tiempos neoliberales. Méndez y Gayo (2018) muestran cómo individuos de la clase media alta y alta chilena actual perciben que «hacen más» y ponen “más esfuerzo” que sus padres en la crianza. Esta percepción se ve reforzada por mercados educativos y residenciales más competitivos y exigentes.

Este tipo de crianza es parte de un proceso de desarrollo de “habilidades para la vida” de los niños, así como acumulación de capital cultural es decir, gusto, cosmovisiones y talentos (Vincent & Ball 2007; Skeggs, 2004; Griffith y Smith, 2005). La «maternidad intensiva», en la terminología de Vincent y Ball (2007), o lo que Manicom (1984) llama «maternidad total», requiere una fuerte inversión de tiempo, energía, dinero y compromiso emocional de parte de las madres para potenciar el desarrollo intelectual, físico y social del niño o niña (Gillies, 2006; 2007; Power et al, 2003; Reay, 1998; 2005; Vincent and Ball, 2007). Esta disposición se vincula no solo con aspectos subjetivos, sino que también institucionales y culturales (Irwin and Elley, 2011), donde las nociones sobre los roles de género actúan de forma entrelazada en ideales de “buena crianza” y en particular de lo que constituye ser una “buena madre” (Hamilton, 2016; Miller, 2017).

Actualmente, el nivel educativo entre las mujeres chilenas ha aumentado significativamente (desde un promedio de 9.6 años de escolaridad en el año 2000), alcanzando hasta 14.2 años de escolaridad entre las mujeres de los segmentos más acomodados, en comparación con un promedio femenino nacional de 10.9 años para el 2015. Asimismo, la tasa de participación laboral femenina promedio alcanza el 47%, y para las mujeres de los segmentos económicos más altos esta cifra se eleva al 63%. Respecto del número de hijos, la tasa de fecundidad en Chile ha bajado sostenidamente en las últimas décadas: los datos estimados por CELADE para el quinquenio 2010-2015 estiman un promedio de 1.79 hijos, con claras diferencias entre deciles de ingreso del hogar (con un promedio de 2.4 hijos nacidos vivos para el decil inferior y de 1.6 para el decil superior según la encuesta CASEN 2015).

Desde la perspectiva económica, estudios recientes sobre la relación entre fecundidad y educación, muestran la relación entre políticas de expansión de la oferta educativa y tasas de fecundidad y natalidad a nivel internacional. Para el caso de Chile, Duarte y Paredes (2014) muestran que con el aumento de la oferta de educación superior producto de la creación de nuevas universidades en las últimas dos décadas, el nivel educativo de las mujeres aumenta, y con ello se retrasa la maternidad y disminuye la tasa de fecundidad, lo cual podría influir positivamente en la mejor inserción de las mujeres en el mercado laboral. Estudios internacionales longitudinales como el de Zhou (2017) para el caso británico muestra que la combinación de maternidad e ingreso full time al mercado laboral entre mujeres mejora la probabilidad que haya un cambio en la concepción tradicional de la división del trabajo (mientras que el trabajo part time o esporádico reduce la probabilidad de cambio en las actitudes sensibles al género). Este estudio, sin embargo, muestra las limitaciones de análisis agregados para entender en mayor profundidad cómo abordan las mujeres los conflictos que emergen entre el ámbito de la crianza y la inserción en el mercado laboral.

El presente proyecto busca estudiar cualitativamente el caso de mujeres de segmentos acomodados y con altos niveles educativos, tanto mujeres con trayectorias de movilidad social ascendente (en ascenso social) como con trayectorias de movilidad horizontal (“de siempre” y con herencia en niveles educativos). En particular, este proyecto busca comprender la articulación y conflictos entre la crianza, el nivel educativo alcanzado y las expectativas de desarrollo profesional  de mujeres que cuentan con los mayores niveles educativos del país, quienes, asimismo, enfrentan lo que la literatura ha descrito como las tensiones de la cultivación concertada: una madre abocada de forma comprehensiva a la socialización individual y de clase de hijos e hijas, al punto de comprometer el desarrollo de trayectorias laborales estables y sostenidas. El material con el que se trabajará en este proyecto son 50 entrevistas en profundidad a mujeres de clase media alta y alta en Santiago, realizadas en el proyecto FONDECYT “Clase media alta en Chile hoy: sobre las viejas y nuevas barreras, prácticas y costos de la reproducción de la posición de clase” a cargo de María Luisa Méndez.

Junto con lo anterior, el proyecto busca desarrollar perspectiva interdisciplinaria en este tema articulando aportes provenientes desde la economía, particularmente aquella que estudia brechas de género, y la sociología, específicamente una que aborda la interseccionalidad entre clase y género en la estratificación social.

Objetivos

  1. Desarrollar un marco conceptual interdisciplinario donde se establezca un diálogo entre las perspectivas arriba mencionadas.
  2. Elaborar un conjunto de interrogantes provenientes de la revisión de una literatura articulada, y que provea de preguntas a indagar en el material cualitativo.
  3. Analizar en profundidad las entrevistas a madres del sector alto y medio alto del barrio alto de Santiago a la luz de las preguntas previamente elaboradas.
  4. Comparar los casos de madres en “ascenso social” con aquellas “de siempre” respecto de las tensiones percibidas entre crianza, educación y trabajo.
  5. Elaborar un paper en co autoría sobre este tema de investigación a ser enviado a una revista de carácter interdisciplinario.
  6. Abrir un espacio de intercambio interdisciplinario en las áreas de género y reproducción del privilegio (en línea con élites).

Metodología

La metodología de trabajo aborda una dimensión conceptual y otra empírica. La primera implica desarrollar una revisión de literatura actual sobre brechas de género, educación, crianza e inserción en el mercado laboral desde las perspectivas de la economía y la sociología, así como desde campos interdisciplinarios como es estudios de género (gender studies). A partir de esta revisión conceptual se construirá un marco de análisis conjunto desde donde avanzar con la segunda dimensión, la empírica. Esta última involucra el análisis de 50 entrevistas cualitativas a madres del sector medio alto y alto de Santiago. Estas entrevistadas se dividen entre mujeres:

  • Dentro y fuera del mercado laboral
  • Con y sin ascenso social

Las entrevistas se analizarán usando el software Nvivo.