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El jueves 1 de diciembre, en la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile se realizó el Seminario “The constitutional convention in comparative perspective», la que contó con el invitado internacional Bernard Reber, filósofo y doctor en  Investigación Política de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de Paris y Director de Investigación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS). El Seminario, que fue en inglés, comenzó con la ponencia de Reber, titulada The Law at Risk of Citizen´s participation: the case of the French citizens convention for climate en la que expuso cómo siguió el proceso de la Convención Ciudadana por el Clima

Ésta tuvo  lugar entre octubre de 2019 y junio de 2020 cuando 150 personas diversas de toda Francia se reunieron para deliberar y presentar un paquete de medidas al gobierno. La Convención Ciudadana por el Clima (CCC) tuvo un único objetivo: identificar un conjunto de medidas para lograr, al menos, una reducción del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 (en comparación con los niveles de 1990), en un espíritu de justicia social. La convención tenía competencias para tratar cuestiones relativas a la renovación energética de edificios, agricultura, movilidad, fiscalidad ecológica y cualquier otro tipo de medidas que considerase pertinentes.

La CCC fue el  resultado de las conclusiones del Gran Debate Nacional (Grand Débat National), una propuesta del colectivo «Chalecos Ciudadanos» y del Consejo Económico, Social y Medioambiental (CESE), siendo una institución independiente reconocida por la constitución francesa.El contexto en el que ocurrió el Gran Debate Nacional (enero-marzo 2019) fue de una grave crisis social en Francia, a raíz del movimiento de «chalecos amarillos», que surgió en noviembre de 2018. Este movimiento surgió en protesta contra el denominado impuesto sobre el consumo interno de productos energéticos, que provoca un aumento de precios de los carburantes en un clima de desigualdades y precio de la vida aumento, el cual pone en evidencia la gran vulnerabilidad social de algunos grupos. Es en este contexto que, tras renunciar a esta medida, el gobierno ha promovido esta iniciativa ciudadana que hace énfasis explícito en la justicia social de la transición ecológica.

 Una vez elegidas las personas que integraron la convención, comenzó el proceso de 7 sesiones que finalizó con la presentación de las medidas. En paralelo a todo el proceso de deliberación de «los 150», la ciudadanía general también tuvo voz en la propuesta de medidas que pertenecerán al informe final. Para ello, la CCC se sirvió de una plataforma en línea. En total, se remitieron al Gobierno 149 propuestas, de las cuales tres fueron rechazadas. El Presidente  Macron sostuvo 16 debates y estuvo un total de 92 horas reunido con la gente.

 El gobierno francés fue criticado por su manejo de las propuestas de la Convención. Esto ha llevado a algunos a cuestionar si la convención fue realmente un éxito considerando que el proyecto de ley propuesto por el parlamento no incorporó todas las resoluciones de la convención. Cuando se publicó el proyecto de ley y no contenía muchas propuestas de la convención, se cuestionó si la CCC fue un experimento fallido, se piensa que el verdadero resultado de la convención sigue pendiente. Hay una fuerte creencia en la posibilidad de que el modelo deliberativo se repita. Los propios ciudadanos, al ser consultados, dieron una bajísima calificación al gobierno por su consideración de las propuestas de la Convención y también es baja su confianza en que Francia alcanzará su reducción de emisiones en un espíritu de justicia social.Desde entonces, la Convención ha inspirado diferentes decisiones tomadas por el Gobierno.  Entre ellas, la propuesta legislativa “Clima y Resiliencia” discutida y votada en el Parlamento en 2021.

Tras la exposición de Reber, fue el turno de María Cristina Escudero quien presentó Unrealistic original power: constitution making process in Chile la cual constituye parte de la investigación en la que está trabajando y en la que analiza el proceso chileno e intenta explicar lo que pasó en la Convención Constituyente. Comenzó con el desarrollo teórico del proceso de elaboración de una Constitución, explicando que en una democracia el éxito del proceso de elaboración de una constitución depende de la representación y la participación, pero también depende de la reacción del resto del sistema político. Cuando el marco democrático no es tomado en cuenta por el mecanismo que se reclama el poder constituyente, es muy probable que se vuelva en contra o ignore la propuesta como fue el caso de Islandia y Chile.

Preliminarmente, Escudero concluye que la baja coordinación externa tiene el efecto de cancelar los incentivos institucionales para ceder o retirarse de las propuestas originales, en la  política del todo o nada. Y la baja coordinación interna y alta coordinación externa dieron a cambio desafección, y una  tendencia a votar en contra de todo. 

Luego de una pausa, el seminario continuó con el investigador postdoctoral Rodolfo López y la ponencia “Cross-movement solidarity and (mis)reading political opportunities: the case of the environmental,indigenous and feminist movements at the  Chilean Constitutional Convention” En ella, López presentó su trabajo de terreno en la Constituyente  y su estudio sobre grupos activistas a los que identificó bajo ciertas características, como por ejemplo, fronteras de identidad: rol + categoría, no ser partidista, tener un sentido general de “nosotros”. 

El incumplir las expectativas o no ver la urgencia de abordar ciertos problemas,  al tener convicciones poco comprometidas o un comportamiento engañoso, a ellos se les acusaba de “amarillear”. 

López compartió citas de Constituyentes en las que exponían sus ideas y afirmaban haber votado por presión de grupo o por no parecer amarillos.

Se generó una solidaridad entre movimientos en la CC que provocó que, por ejemplo, un defensor del feminismo votará por los derechos animales, sin que le importara realmente el tema y viceversa. Como consecuencia, se leyó mal el contexto, porque las propuestas pasaban los 103 votos requeridos y esto se interpretaba como que tenían una relevancia social enorme; además, impidió la investigación de antecedentes y la priorización de las demandas. Generó la aprobación de normas contenciosas que se convirtieron en UN factor (entre varios movimientos y no-movimientos) que socavaron el apoyo popular al proyecto constitucional. Para concluir, el investigador, recalcó la importancia de crear espacios de coordinación cuando los activistas entran a espacios institucionales.

Para concluir, Juan Pablo Rodríguez, COES: “Constitucional activism socio-enviromental and housing movements in the Chilean convention” en la que se refirió a cómo buscaron los movimientos sociales influir en el debate de la Constitución dentro de la CC. A cuánto impacto tuvieron en la propuesta de Nueva Constitución. Rodríguez explicó los distintos tipos de activismo judicial, constitucional y activismo institucional. 

Terminando con una explicación de las oportunidades, recursos y condiciones que permitieron a los movimientos influir en el debate constitucional.

El encuentro permitió que los asistentes tuvieran espacio para preguntarle a los expositores sobre sus presentaciones e investigaciones, también a comentarlas y discutir constructivamente. El seminario fue moderado por Antoine Maillet y comentado por Claudia Heiss y formó parte de la agenda constituyente COES.

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