COES

El 21 de octubre en la FEN se reunieron cuatro académicos investigadores para exponer y discutir sobre el estado de la educación chilena y cómo los sectores menos acomodados sufren la segregación desde la temprana escolaridad de sus hijos e hijas.

Los ponentes fueron moderados por Juan Carlos Castillo, investigador principal de la línea Interacciones Grupales e Individuales de COES y profesor de Sociología en la Universidad de Chile. Castillo además, abrió el espacio a las preguntas de los asistentes.

Los primeros en exponer fueron Nicolás Angelcos (COES-UChile-UNAB) y Valentina Abufhele (COES-IEUT); con la presentación “Meritocracia, movilidad social y dinámicas territoriales en cuatro barrios de Santiago” en la que primero compartieron una imagen del contexto en el cual el sistema educacional se caracteriza por su alto nivel de segregación socioeconómica. Las “reglas del juego” en el campo educativo se dividen en nivel institucional, con reformas que favorecieron dicha separación discriminatoria; a nivel familiar, siendo la decisión por un determinado colegio una puramente familiar y una a nivel territorial, es decir, por segregación residencial. Estos factores producen un sistema que provee oportunidades educacionales diferenciadas y dificulta la movilidad social.

La Ley de Inclusión Escolar, del gobierno de Bachelet (2015), cambió las reglas del juego al componerse de tres pilares fundamentales que eliminaban el lucro, el copago y regulación de la admisión escolar, proveyéndose de una plataforma web, que es un sistema único y centralizado de admisión. Esta ley modificó el valor relativo de los capitales económicos y culturales, transformó la relación

La metodología utilizada fue seleccionar 4 barrios con distintos niveles de segregación social residencial. Las estrategias fueron: 1. Elección de escuelas de alto rendimiento y estrategias de movilidad social y 2. Elección de escuela en el barrio y aspiraciones de movilidad social/adaptación a las dinámicas conflictivas del barrio.

Las conclusiones resultantes fueron que las estrategias educativas están orientadas por principios meritocráticos y dependen fuertemente de condicionamientos institucionales y espaciales. Por tanto, la movilización de estos capitales dependerá de la posición que ocupen los actores en el espacio social, en el espacio geográfico.

Continuó Andrés Molina, de The Smith Family, una organización benéfica infantil australiana, independiente y sin fines de lucro, cuyo objetivo es crear oportunidades para los niños australianos desfavorecidos y sus familias y alentarlos a participar más plenamente en la sociedad, utilizando la educación como una herramienta clave.

Molina presentó “School Segregation and Social Cohesion in Santiago: perspectives from the Chilean experience” la cual se basó en su libro de tesis doctoral, recientemente publicado, del mismo nombre.

La motivación investigativa de Andrés Molina fue resolver ¿Cómo puede la segregación escolar afectar la cohesión social?  Comenzó analizando las implicancias de la relación que existe entre la segregación escolar y cohesión social a través de un efecto distributivo y un efecto de socialización, y no sólo el de rendimiento académico.

Para su estudio utilizó dos métodos: modelos de regresión multinivel de intercepto aleatorio y especial atención en la varianza inter-escuela, utilizando más de 30 mediciones para explorar el impacto de la segregación escolar en la cohesión social.

En su trabajo Molina concluye, muy resumidamente, que la alta segregación del sistema de educación secundario de Santiago erosiona la cohesión social: promoviendo la desigualdad de aprendizajes, competencias y oportunidades e impide el contacto con la diversidad.

Por último, la investigadora asociada  Paula Luengo presentó los resultados de uno de los últimos estudios de ProCíviCo, proyecto de investigación aplicada que busca promover participación prosocial y ciudadana en el contexto escolar: “Segregación, prosocialidad y cohesión social desde las aulas de clases: evidencias desde el programa ProCIviCO” el cual analiza la dimensión de trato y la salud de la democracia dentro de las salas de clases, en un contexto marcado por la desigualdad.

Desde edades tempranas NNA mantienen estereotipos negativos sobre los grupos desfavorecidos y marginados. Se sabe poco de las raíces psicológicas de esto. ProCíviCo presenta una discusión sobre la relación los comportamientos prosociales y cohesión social en contextos de desigualdad y propone formas de llegar a un aula segura y más igualitaria. Con miras hacia un concepto de ciudadanía para la cohesión social en un contexto de desigualdad social. “Podemos decir que una intervención centrada en el desarrollo de conductas prosociales, la participación cívica escolar y la superación de prejuicios, facilita la creación de ambientes más cohesionados y la selección de amistades más heterogéneas en términos de status social, mejorando el trato entre los involucrados”, concluyó Luengo.

 

 

 

Relacionados

[PRENSA] Aumentan consultas por estrés, crisis de pánico y depresión

COES

[PRENSA] ¿Qué hay detrás del fenómeno de la violencia? La sicología y sociología responden

COES

[PRENSA] Las marchas de protesta: el 55% dice aprobarlas, pero el 70% no ha asistido a ellas

COES
COES